top of page

Amor, caramelos y muerte

  • 19 ene 2023
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 21 ene 2023

El Arte Contemporáneo es mucho más personal y autobiográfico de lo que algunos piensan, y ejemplo de ello es la obra conocida como Retrato de Ross del artista cubano Félix González Torres.

clothes and shoes

Seguramente, en alguna ocasión, cuando has visto una obra de Arte Contemporáneo has pensado lo siguiente: ¿Qué es eso? ¿Por qué está en un museo? No es tan complicado de hacer. Podría hacerlo un niño, podría hacerlo incluso yo...

Tristemente muchos lo hemos hecho antes de conocer el verdadero significado de la obra que teníamos ante nosotros. El Arte Contemporáneo es así, no son obras que reconozcamos a simple vista, no sabemos lo que representan como venía siendo hasta el momento, si no que su historia, su crítica y su contexto, son las cosas que realmente cobran importancia para la obra.


Félix González Torres y su eterno enamorado; Ross


Estaba hambriento. Derrotado. Feliz. Triste. Enamorado. Tenía miedo. Tenía esperanzas. Tenía una idea y tenía un buen propósito y por eso hago obras de arte”

Félix era un artista cubano que, como muchos otros, basa su arte en sus propias vivencias y experiencias. Sin embargo llevó a cabo su carrera en Estados Unidos donde el ambiente para la creación era mucho más propicio. Es por eso que cada vez que contemplamos una de sus creaciones ya sabemos que el artista no está contando un momento de su vida, un episodio autobiográfico de amor, pérdida o luto, como va a ser la obra Retrato de Ross.


Años 80. Llega el enemigo

Félix y Ross se conocen en esta década.....

Ross se contagia, al igual que él posteriormente. Por tanto, otro de los temas recurrentes en sus proyectos va a ser el SIDA. Concretamente sobre cómo se trató la conocida "epidemia rosa" en aquellos años, donde se juzgaba y señalaba con el dedo a estas personas convirtiéndolas en marginados sociales.


Retrato de Ross


Cada uno de los caramelos simboliza los gramos que Ross fue perdiendo durante su enfermedad

Una sala casi vacía. Caramelos amontonados en una esquina. Brillo y soledad. ¿Arte? Por supuesto.

Esta obra es muy curiosa y bonita, porque la historia que hay detrás es lo que la convierte en bella. No solo estamos contemplando unos papeles de colores que brillan con la luz. Estamos viendo a Ross, el novio de Félix y al que este vio desaparecer poco a poco, como ocurrirá con la misma obra.

Lo que busca es hacer una comunión entre el espectador y la obra, por lo que podemos calificarla realmente como una instalación. Félix creó una "ceremonia" en torno a la figura y el recuerdo de su gran amor. Una especie de homenaje de lo que en su día fue y lo que finalmente quedó (físicamente hablando).


Cada uno de estos caramelos simboliza los gramos que Ross fue perdiendo durante su enfermedad hasta sumar un total de unos 80 kg, los que pesaba previamente. Al ser una instalación interactiva, los visitantes iban cogiendo un caramelo cada uno, simbolizando ese peso que Ross iba adelgazando hasta finalmente fallecer debido a la enfermedad.

Cuando ya no quedaban caramelos, todo se había terminado. Pero en esta ocasión, se revivía su espíritu. Se volvía a colocar otra montaña de caramelos para repetir el mismo proceso infinitas veces con esa idea de comunión cristiana en la que uno se come el "cuerpo" de Cristo.

Un homenaje al amor que quedará para siempre en los anales del Arte Contemporáneo.




Comentarios


Naomi.png

¡Gracias por visitarme!

El Blog de La Fornarina (Naomi) busca compartir mis conocimientos y exponer algunos proyectos y experiencias para que puedas aprender a ver el arte con una nueva mirada.

Recibe todas
las entradas.

¡Gracias por tu mensaje!

  • Facebook
  • Instagram
  • Twitter
  • Pinterest
bottom of page